MAESTRIA EN COMUNICACIÓN Y TECNOLOGIAS EDUCATIVAS
ENSAYO
Escuela o familia ¿Formadores de la conciencia ética?
. ALUMNA
SILVIA DIAZ SANCHEZ
GRUPO: 1 UPN TOLUCA
TUTORA
MARTHA RAQUEL HERNANDEZ
29 DE AGOSTO 2008
Escuela o familia ¿Formadores de la conciencia ética?
Silvia Díaz Sánchez.
¿Qué es la conciencia ética? ¿En qué momento de la vida del ser humano debe formarse? ¿Es necesaria para actuar y convivir en sociedad? ¿Los valores de Respeto, Honradez, Libertad, Responsabilidad, Justicia, Solidaridad, Honestidad, Democracia, Equidad, Esfuerzo, Tolerancia, Responsabilidad, será que emanan o se forman en la familia o la escuela? ¿Quiénes son los responsables de formar la conciencia ética en los seres humanos?
Ser profesionales de la educación desde el ámbito laboral que corresponde a cada actor, en qué medida evitamos que se cometa el plagio académico, ya sea al leer el trabajo de alumnos y detectarlo, o al realizar trabajos de investigación y no citar la fuente de referencia, retomar y hablar de las ideas de otro autor sin referirlo.. Como trabajadores de la educación y sujetos activos de la práctica educativa, reflexionemos, cómo hemos actuado ante tal acto de deshonestidad. O bien, se pueden considerar prácticas tan comunes, que deben continuar sin pensar en el delito que se comete, pero además, el daño intelectual que se provoca a los estudiantes de no aprender a pensar aplicando un juicio crítico, y poder desarrollar una conciencia basada en principios de ética.
Cada día transcurrido en la vida de los seres humanos, desde un contexto social, económico, religioso, político y por ende el educativo, siendo este último, el sistema, en el cual tiene cifradas sus expectativas de vida los habitantes de cada entidad del territorio mexicano; a favor del cambio, de una verdadera transformación social.
Apuntando y visualizando a la formación de un ser humano integral, basado en valores, con una conciencia ética, que le permita interactuar con sus iguales, desenvolverse con las competencias necesarias para solucionar en y por la vida los diferentes acontecimientos presentados, pero que en sus resoluciones siempre vayan a favor de una estabilidad y un equilibrio, por su entorno y contexto social ,donde se vea reflejado el actuar en y con valores de las personas, con principios; que no dañen y perjudiquen a sí mismos ni a los otros.
¿Sociedad en decadencia?
Los actores educativos y el docente principalmente es el que se encuentra sometido a un juicio crítico y muchas veces de manera subjetiva, como si él fuera el único responsable ciento por ciento del producto y resultados de una sociedad en decadencia y empobrecida en valores sociales, de los niños, niñas, jóvenes, estudiantes y profesionales. En una sociedad en decadencia por los anti valores que presentan y manifiestan las generaciones de niños y jóvenes, que se ven reflejadas en su comportamiento social, con actitudes de indiferencia, al parecer sin sentimientos ante el dolor humano, autoflagelaciones manifiestas por imitación de grupos que están a la moda.
Si bien, la conciencia ética, es una manifestación de los seres humanos, conducta única basada en valores antes mencionados y regidos universalmente. Es allí donde entran los diversos grupos, como los del ámbito familiar, educativo y profesional, tal vez ir de la mano con el ámbito investigativo, los cuales tienen una influencia de gran peso sobre las personas en etapas de formación.
La familia, juega un papel decisivo y determinante en la formación de hábitos, de usos y costumbres, valores y principios de sus integrantes, manifestados en un comportamiento social vertido en agresión y violencia la mayoría de casos; como si los niños y jóvenes no se estuvieran criando y formando en valores, porque algo está pasando, falta de conciencia ética en las personas que interactúan entre sí, se está viendo y viviendo, cada día porcentajes de desintegración familiar en espacios de total violencia física, psicológica, afectiva y emocional. Como si las familias estuvieran en estado de descomposición mental, se mira, a través de robos, secuestros, asesinatos, asaltos y el consumo de drogas sin control. Allí es donde se refleja, un ejemplo claro, la falta de formación de una conciencia ética en los seres humanos de este siglo veintiuno.
Y el ámbito educativo qué rol social le toca llevar a cabo en la formación de una conciencia basada en la ética de los estudiantes, y a qué edad ya se dice que los seres humanos deben actuar con ética? O más bien a qué edad se forma la comprensión de la conciencia?
Realmente el papel que le toca al sector educativo, definitivamente recae en los profesores de educación elemental, inicial, preescolar, primaria y secundaria: pues esta etapa formativa del ser humano es determinante para el futuro comportamiento en sociedad.
Ahora mismo los ojos de la sociedad civil, política y gubernamental, están puestos en los docentes de cualquier nivel educativo, responsabilizándolos de los resultados de los aprendizajes de los estudiantes, de la misma manera que la falta de formación cívica y ética. Pero realmente será responsabilidad única del profesor formar en valores a los alumnos? O son un apoyo y un refuerzo necesario de los valores familiares, de conductas que en casa se viven, se maman inminentemente y por ende se aprenden, donde los alumnos al ingresar a cursar una educación formal, ya llevan consigo sus propios saberes y conductas de casa, con valores y principios.
Responsabilidad.
Es bien cierto, reflexionado y analizado el papel que juegan el sistema familiar y el educativo en esta formación de conciencia ética. Pero y los medios de comunicación cómo y de qué manera influyen en la población infantil y juvenil en la educación externa de los estudiantes? El gobierno del país realmente verifica, selecciona, cuestiona, analiza, reflexiona el tipo de información, así como el contenido de la programación que llega a los hogares mexicanos? O toma actitudes de indiferencia, como las que se puedan ver reflejadas en la sociedad? ¿A quién le brinda su servicio comunitario o para quién trabaja? sirve a las empresas privadas o al pueblo, atiende con ética y clara conciencia, equitativa y democrática con una población estudiantil y profesional educada, que demanda la sociedad con urgencia por una transformación verdadera.
Si bien es cierto, los profesionales de la educación, deben y tienen que actuar en concordancia con los padres de familia de sus alumnos, estar al pendiente de las conductas que presenten, pero sobre todo conocer el desarrollo de los niños y niñas, desde las primeras etapas de su vida hasta los grados diversos que atiende la educación básica, porque ello le permitirá comprender las conductas personales y sociales y como atenderlas, de esta manera innovar y crear estrategias para apoyar el desarrollo y la formación del pensamiento crítico, objetivo, es decir, enseñarlos a pensar, deliberar entre lo factible y no, a actuar siempre cuestionándose sobre lo que hace y trabajar para el desarrollo de competencias comunicativas, tecnológicas, sociales, que le permitan a los estudiantes tener herramientas y saberlas usar para resolver problemas que se le presenten en el devenir de su existencia, aprender a actuar en sociedad, con normas y reglas establecidas para una mejor convivencia social en armonía.
Sin embargo también es cierto que existen obstáculos ajenos al propio ser humano, en el poder comprender que se necesita la formación de la conciencia, o sea, las acciones inconscientes que traen consecuencias sociales, se deben hacer conscientes, basados en el respeto al otro y de una sociedad que debe crear conciencia de sus actos.
La tarea.
Menuda tarea nos espera a los docentes principalmente de educación básica, “…educar para la comprensión humana, es ahí donde se encuentra justamente la misión espiritual de la educación…, continuando con la referencia de Edgar Morín (UNESCO1999) “El problema de la comprensión se ha vuelto crucial para los humanos. Y por esta razón debe ser una de las finalidades del ser humano...enseñar la comprensión entre las personas como condición y garantía de la solidaridad intelectual y moral de la humanidad”.
Es aquí donde considero, que los docentes deben, trabajar en alianza con los padres de familia, comunidad educativa y sociedad en general. Trazando estrategias y proyectos para ir consolidando acciones prácticas puestas en marcha desde el retomar conscientemente la urgente formación cívica y ética desde la educación inicial y preescolar, que forme parte de los contenidos de las practicas educativas permanentes, con tareas tanto en casa como en la escuela de contacto y trabajo con la formación de valores universales, pero que lleven la observación y evaluación sistematizada que dé cuenta del cambio de conducta de los alumnos en cortos plazos, así mismo el cambio sea promovido por el docente en los planteles educativos; y el cambio en casa sea responsabilidad y tarea de los padres y de la familia en general, estos sometidos a una coevaluación en donde deberá prevalecer las actitudes de honestidad, sinceridad, respeto y tolerancia por los sujetos actores de este proyecto de trabajo. Presentando un trabajo de evaluación cualitativa sobre las acciones y cambios de conducta en el contexto donde cada quien se desenvuelve.
Manos y ojos en la tarea debe tener y poner el docente con ayuda también de los padres de reeducar a los estudiantes para que no cometan plagio en sus trabajos escolares, enseñándolos a reconocer y respetar el trabajo de los autores sobre los que hicieron su tarea, para ello es conveniente que el docente desde la educación preescolar cuando lea un libro a los niños haga mención oral al título del libro editorial y al autor, de esta manera se está respetando y educando a los niños. En educación primaria, continuar y reforzar esta práctica educativa: para que cuando los alumnos cursen educación secundaria ellos ya llevan hábitos trabajados y una conciencia ética sobre el respeto al trabajo de los otros, como lo menciona Rojas Soriano, (México 1992) “Los docentes debemos hacer que los estudiantes conozcan la gravedad de dicho fenómeno a fin de que esta práctica bastante frecuente se destierre poco a poco de nuestro país”. Pero debemos empezar por las aulas de cada uno de nuestras escuelas con la conciencia que requiere atenderse.
Son tareas sencillas, que llevadas a la práctica de manera consciente por el docente y los padres de familia, tienen como resultados el inicio de la formación de una conciencia con ética, niños lectores y con competencias comunicativas para enfrentar la consecución de sus estudios y un actuar pertinente en sociedad.
Concluyendo con los profesionales de la educación, debemos estar transitando en un proceso de formación continua, donde la observación de las practicas educativas sea u hábito permanente de evaluación y coevaluación para poder influir en la transformación y la formación de la conciencia del ser humano, basado en la actualización y el estudio independiente, hasta llegar a formarnos con pensamiento crítico y con actitudes de humildad intelectual, de esta manera estar innovando estrategias para una mejora educativa.
Para que el docente haga investigación de la propia práctica educativa y se mejore, debe existir un reconocimiento personal con consciencia y la ética como una guía profesional, permitiendo la observación y coevaluación entre pares para poder mejorar día a día, apoyándose en el manejo y uso de las tecnologías como herramientas de trabajo.
REFERENCIAS
Morín, Edgar. (1999). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro”, Correo de la UNESCO.
Rojas Soriano, Raúl, (1992). “Formación de investigadores educativos”, Edit. Plaza y Valdés, México.
REPORTE DE INVESTIGACIÓN
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